Hora de despertar

Tenía tiempo sin poder sentarme a escribir.

Yo le echaba la culpa a las múltiples fuentes de entretenimiento que mantenían mi mente ocupada, hundida en un océano de ideas ajenas, de historias que aunque son entretenidas no tenían nada que ver con mi vida. Y es algo que nos pasa a todos más seguido de lo que todos quisiéramos.

Aparecen situaciones que nos superan y preocupan, esto hace que queramos escapar a otro mundo, viajar a otras galaxias, perdernos en un bosque mágico… pero eso no solucionará los problemas que ya tenemos ni mucho menos ayudará a pensar con claridad en soluciones.

Estamos constantemente evitando sentir malestar reemplazándolo por la suave caricia de esa historia de fantasía que lees en internet, preferimos sentir la adrenalina de esa serie fabulosa que te deja pensando mil teorías y no da espacio a hacer un poco de introspección.

Así que hoy vengo a proponerles algo así bien loco ¿Y si nos dejamos sentir? Solo un ratito.

Siéntate y llora como persona doliente de este mundo que cada día nos da malas noticias y que está lleno de muchas desgracias y sinsabores, llora por ese problema que te aprieta el corazón, grita por esa pérdida que te niegas a aceptar, por ese empleo que aún no consigues, por esa deuda que no terminas de pagar… pero SÁCALO TODO.

Ubicas ese momento en el que te estás haciendo tu rico café matutino para empezar tu rutina de tooodos los días, ese cafecito caliente que te hace más llevadero el día y la vida, pero justo cuando estás por tomarlo se te cae la taza y entonces te quiebras junto con ella; todo se viene abajo y no sabes por qué eso te destroza tanto. Pues eso es lo que pasa cuando te rebalsas de emociones sin gestionar mientras fingías que todo estaba bien.

Gestionar las emociones es difícil si no te gusta sentir, pero es parte del proceso para estar mejor y poder ocuparse luego de los problemas importantes. El primer paso es tal cual: Sentir.

Si te sientes mal por todo lo que dije arriba o algo te pegó duro: Siéntate en tu camita y comienza a pensar en eso… si puedes escribirlo mejor… y deja que tu cuerpo haga lo que quiera (sin lastimarte o lastimar a otros)… llora, golpea la almohada si te sientes molesto, abrázala si buscas un consuelo, pero siente eso que llevas dentro y derrama tus emociones acumuladas en un lugar seguro.

Yo recomiendo escribir porque es maravilloso para ordenar las ideas pero si te gusta dibujar o cantar también es válido. Al final cada quien encuentra la forma que más le guste para gestionar sus emociones pero no dejes pasarlas sin sentirlas, incluso si son buenas, si sientes agradecimiento exprésalo, si te sientes dichoso, feliz, alegre… siéntelo.

Y claro está, no todo el mundo está de la verga, soy muy consciente de eso, por cada diez cosas culeras hay veinte buenas, pero también sé que si no desfogas todo lo que llevas dentro, simplemente no dejas de ver la oscuridad aunque haya mucha luz a tu alrededor. Recuerda que todo cambia cuando cambias tú.

Llevaba casi un mes sin echar la lagrimita y hoy por fin salió natural, así como me gusta, mientras escribo.

Siendo la ermitaña que soy, tiendo a encerrarme mucho y autoanalizar mi comportamiento cada tanto, me gusta reflexionar mis acciones y buscar en qué poder mejorar como persona, pero cuando los problemas vienen de afuera y son complejos de solucionar, me dificultan poder tener estas reflexiones conmigo en paz.

Con situaciones difíciles que no tienen una solución inmediata, procrastino y eso retrasa más mis momentos de autorreflexión, lo que me lleva a la desconexión conmigo misma y mi bienestar. Así que busco enviciarme con algo para no pensar que no estoy siendo la mejor versión de mi misma y se vuelve un ciclo negativo. No resuelvo, no medito, no estoy bien.

Cuando estaba haciendo mi tesis, me envicié con LadyBug y How I Meet Your Mother para no pensar en el estrés que me producía el examen profesional; cuando estuve en depresión durante la cuarentena fue con Jibaku Shounen Hanako-Kun. Muchas veces mis enviciadas evitaban que mi mente pensara pendejadas pero no me permitían sentir y buscar ayuda cuando era necesario.

Actualmente tengo algunos problemas personales que me tienen estresada y tenía que buscar un vicio audiovisual sí o sí, justo llevaba unos meses leyendo lentamente una novela súper cursi de una princesa reencarnada como puro entretenimiento de 20 minutos antes de dormir, pero con la aparición de mis problemillas me la terminé en una semana y me quedé con las manos vacías buscando desesperadamente en qué entretener a mi mente así que apareció The Amazing Digital Circus y aquí estamos, a un paso de la abstracción.

Obviamente han pasado muchos momentos en los que prefiero hundirme en la locura de la ignorancia de que me está llevando la verga pero he aprendido a reconocer cuando las enviciadas solo llegan a mi de forma natural o si las estoy buscando activamente para ignorar algo. Hay que tener clara la diferencia para poder detenerse y preguntarse ¿Por qué no quiero pensar?

Ahora mismo estoy más tranquila después de la lloradita, una vez gestionada la emoción podemos proceder a ocuparnos con mejor actitud de los problemas. Les jurito que funciona, aunque crean que llorar no soluciona las cosas ayuda a pensar mejor después de. Por cierto, si lloran siempre tomen mucha agüita y después se dan un baño para evitar dolores de cabeza ¿Vale? Los Tqm.

Y tú ¿Te has enviciado con algo para evitar tus problemas?

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